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¿Cuánto vale instalar un proyecto solar en una vivienda?

Empecemos por el principio: muchos clientes creen que para tener energía fotovoltaica basta con instalar un panel solar y listo. Pero la realidad es muy distinta. Un sistema solar requiere varios componentes que trabajen en conjunto, y no todos los proyectos incluyen baterías. De hecho, la mayoría de las instalaciones —especialmente las de gran escala o “megas”— no utilizan almacenamiento.

Cotizar un proyecto solar, suelo decirles a mis clientes, es como mandar a hacer un traje a la medida. Por teléfono es casi imposible que un sastre determine tu altura, la medida de la cintura o la distancia del codo a la muñeca cuando flexionas el brazo. En algún momento, hay que ir al taller para que tomen las medidas. Con los sistemas solares ocurre exactamente igual: necesitamos conocer tus “medidas energéticas”, y para eso el insumo clave es tu factura de energía. Ese documento nos da un indicador real del consumo promedio de la vivienda.

A partir de los kilovatios hora (kWh) que aparecen en la factura realizamos una serie de cálculos, integrando distintas variables técnicas y las horas solares disponibles en tu región, para convertir ese consumo en kilovatios pico (kWp). Este último término es fundamental: es la unidad que permite saber cuánto cuesta un kWp instalado en el mercado.

¿Cuánto cuesta realmente?

En el segmento residencial encontramos rangos amplios: desde $4.500.000 hasta $11.000.000 por cada kWp instalado. Es decir, si tu vivienda requiere un sistema de 4 kWp, el costo puede oscilar entre $20.000.000 como mínimo y $44.000.000 en el extremo superior. En pocas palabras: instalar un proyecto solar no es económico, y su inversión es considerable.

¿Por qué varía tanto el precio?

Después de cuatro años en el sector, puedo decir que la diferencia depende en gran medida de la empresa que contrates. Cada día surgen nuevas compañías solares, muchas con poca experiencia o sin equipos técnicos completos. Un proyecto solar implica necesariamente obras civiles, pero muchos clientes —y lamentablemente también algunos ingenieros o técnicos— pasan este aspecto por alto.

También influye si la empresa contrata personal sin prestaciones, sin ARL, sin certificaciones en alturas o sin formación en seguridad laboral. O si no gestionan los beneficios tributarios disponibles, simplemente porque no conocen la normatividad o no dominan la tramitología. Todo esto termina reflejándose en proyectos incompletos o con fallas a mediano plazo.

Entonces, ¿qué debes buscar?

Lo más recomendable es realizar una búsqueda exhaustiva y optar por una empresa con experiencia comprobada, un equipo robusto y procesos claros en todas las etapas: diseño, obra civil, instalación, legalización y acompañamiento. Y, sobre todo, que te brinde respaldo constante y a largo plazo.

Porque, aunque sea una frase trillada, en este sector es totalmente cierta: ¡lo barato sale caro!

 

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